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¿Existe la adicción al trabajo?

La adicción al trabajo sí existe, de hecho, Wayne Oates, psicólogo religioso, compara esta necesidad extrema de trabajar con el alcoholismo. Así crea el término workaholic para definir la necesidad y dependencia extrema hacia el trabajo.

¿Qué es la adicción al trabajo o el workaholic?

La adicción al trabajo es una adicción de tipo conductual en la que la “sustancia” de la que se depende es la actividad laboral.

Como en todas las adicciones, cuando la persona se priva del objeto adictivo, en este caso, del trabajo, aparece un síndrome de abstinencia que desaparece al retomar la actividad laboral.

Características que presenta una persona adicta al trabajo

workaholism

La adicción al trabajo no se expresa de la misma forma en todas las personas, pero sí tiene ciertas características comunes:

El trabajo es lo más importante

La familia, los amigos, el tiempo de ocio, de descanso e incluso la propia salud, son factores secundarios que dependen totalmente del trabajo. El trabajo siempre se prioriza.

Sobreimplicación en el trabajo

Las personas adictas al trabajo se exceden en sus tareas, hacen habitualmente más de lo que se les pide. Siempre están disponibles para realizar cualquier tarea, lo que hace que aumente el rendimiento en el trabajo a corto plazo.

Normalmente, trabajan y se involucran de más debido a que se exigen mucho de sí mismos para cumplir las propias expectativas.

Cuando cumplen algo que se exigen a sí mismos, se proponen conseguir una meta superior, lo que exige una mayor dificultad.

De esta forma, cada vez se exponen a una presión mayor que puede generar problemas a nivel de salud física, emocional y relacional. Esto a su vez afecta al desempeño en el trabajo a medio o largo plazo disminuyéndolo. Lo que hace que la persona se sienta aún peor.

Necesidad de control

Esta necesidad de controlar las circunstancias que le rodean viene por el miedo a que pueda cometerse un error.

La necesidad de controlar las cosas que ocurren provoca que las personas adictas al trabajo no deleguen tareas a otras personas que realmente están capacitadas.

Esa incapacidad hace que aumente el estrés y la presión de la persona adicta: las horas dedicadas al trabajo aumentan, no es que sienta mejor, pero al menos está tranquila al controlar lo que se está haciendo. Así evita enfrentarse a las preocupaciones derivadas de la delegación de tareas.

La autoestima se basa en los resultados obtenidos en el trabajo.

La valoraciones que se hacen sobre uno mismo se ven directamente influenciadas por el trabajo.
Por ello cuando todo va bien, la persona se siente genial, pero cuando se comete algún error o no se logran los resultados esperados, la persona empieza a cuestionar sus propias capacidades.

Dificultades de comunicación en el trabajo

Las personas con este tipo de adicción se centran en el objetivo que tienen que conseguir, casi ignorando al resto de compañeros del trabajo.

Les resulta difícil trabajar en equipo porque lo normal es que ellos absorban todas las tareas, o al menos las más importantes. Su único objetivo es lograr sus propias metas laborales, el ambiente con el resto del equipo no es tan importante.

Dificultades en la salud física y mental

Toda esta presión hace que la persona no se centre en sus propias necesidades, descuidando su salud física y olvidándose de su salud mental y/o emocional.

Incluso trabajan estando enfermos, no suelen darse de baja por enfermedad y prefieren no descansar tras una larga jornada laboral, aunque se hayan logrado los objetivos marcados y se haya fijado un periodo de descanso, como las vacaciones.

Insatisfacción fuera del trabajo

La personas adictas al trabajo dedican la mayor parte de su tiempo a trabajar, tanto en horario laboral como fuera de éste.

Por este motivo el resto de su vida queda desatendida y en el primer lugar donde aparecen las repercusiones es en la familia, donde acaban apareciendo conflictos que pueden llevar a la separación de la pareja.

Además, muchas de estas personas refieren no obtener ninguna satisfacción fuera del entorno laboral, es decir, el único aspecto que ven como algo positivo es el trabajo.

Causas de la adicción al trabajo

Hay ciertos factores que facilitan el desarrollo de una adicción al trabajo.

Las causas que propician la aparición de la adicción al trabajo no pueden ser reducidas a un sólo ámbito, sino a la interacción que se da entre las diferentes condiciones sociales, personales y laborales que rodean a la persona.

Factores sociales

A nivel social el que alguien tenga un buen trabajo y le dedique tiempo a ello consiguiendo los logros que se proponen está muy bien valorado, lo que afecta a la imagen que los demás tienen del trabajador y a la valoración que hace éste de sí mismo.

El avance tecnológico aumenta el nivel de competitividad en las empresas, al mismo tiempo que afecta a la presión que reciben los trabajadores.

Esa competitividad unida a los avances tecnológicos motiva y permite a los trabajadores a dedicar más tiempo al trabajo fuera del horario laboral.

Factores personales

A nivel personal, que es el ámbito donde más estudios se han realizado en este campo, se ha encontrado que algunas características del patrón de personalidad Tipo A junto a ciertas condiciones laborales pueden favorecer la adicción al trabajo.

Características de personalidad asociadas a la adicción al trabajo:

Personas que tratan de conseguir sus objetivos, normalmente mal definidos, en un límite mínimo de tiempo les cueste lo que les cueste.

  • Alta competitividad
  • Impaciencia
  • Impulsividad
  • Hostilidad
  • Necesidad de aprobación
  • Sobreimplicadación en el trabajo
  • Utilización de contenido autorreferencial (yo,yo)

Factores organizacionales

Algunas demandas o estresores del propio trabajo pueden convertirse en una fuente de adicción, como llamadas demandas retadores o chellenge stressors.

Este tipo de demandas no conlleva necesariamente y por sí misma el desarrollo de una adicción al trabajo, pero si las combinamos con otras variables de personalidad, como las mencionadas anteriormente, y otros factores de la vida del individuo, como problemas familiares o falta de satisfacción en otros campos fuera del ámbito laboral, sí pueden convertirse en una potencial fuente de adicción.

Las características de las demandas retadoras que pueden provocar una adicción al trabajo son: la sobrecarga de trabajo, la presión temporal y las fechas tope que son difíciles de cumplir.

En algunas empresas, se premia por cumplir con estos objetivos o retos a los empleados, a pesar de que conseguirlos suponga dedicar más tiempo del establecido al trabajo y aunque ello conlleve un riesgo para mantener el bienestar personal y familiar del trabajador.

Además este tipo de demandas aumenta la competitividad de los empleados entre ellos mismos debido a la comparación de los resultados logrados y las recompensas que se obtienen al conseguir los objetivos establecidos.
Al mismo tiempo, también aumenta la motivación del trabajador para conseguir los objetivos que se demandan y obtener así esas recompensas (reconocimiento social, dinero, premios materiales).

Esto también provoca que implicación y dedicación a la empresa aumente, pero ello no quiere decir que el objetivo de este tipo de funcionamiento sea generar una adicción en sus trabajadores.
Sin embargo, si mezclamos determinadas variables de personalidad, problemas o insatisfacción en algunos ámbitos de la vida, la probabilidad de desarrollar una adicción al trabajo es bastante alta.

Consecuencias de la adicción al trabajo

exceso de trabajo

Algunas personas entienden que la adicción al trabajo, más que tener consecuencias negativas, tiene consecuencias positivas. Lo que tiene parte de cierto si vemos las consecuencias a corto plazo:

  • Mejora el rendimiento laboral
  • La satisfacción laboral es alta
  • Favorece el desarrollo profesional del trabajador

Claro, así visto cuando percibimos esto nuestro estado de ánimo mejora, tenemos buena percepción de autoeficacia y nuestra autoestima y autovaloración aumentan.

Además las cosas que recibimos no están nada mal: mejores puestos de trabajo, felicitaciones, alta remuneración, tareas de mayor responsabilidad, mayor importancia en la empresa, etc.

Ahora, mantener un ritmo de trabajo absorbente, hace que se deje de prestar atención a otros aspectos de la vida que antes eran satisfactorios.

A largo plazo, el dedicar más tiempo al trabajo que al resto de aspectos vitales acaba generando consecuencias negativas: si pasamos la mayor parte del tiempo trabajando, perdemos tiempo de descanso y la fatiga aumenta disminuyendo la eficacia a la hora de trabajar.

Además de afectar negativamente en el desempeño en el trabajo, la fatiga y la privación de sueño pueden provocar también accidentes tanto dentro como fuera del trabajo y afectar al estado de ánimo del trabajador causando problemas emocionales como ansiedad, depresión o irritabilidad.

Otro aspecto en el que repercute el llevar varias tareas al mismo tiempo, característico de las personas adictas al trabajo, es la disminución de la calidad de los trabajos y en la capacidad para generar nuevas formas, métodos o proyectos interesantes de trabajo.

Cómo saber si tengo una adicción al trabajo

Las personas adictas al trabajo no suelen aceptar esa condición y se ponen excusas a sí mismas y a los demás para justificar la excesiva dedicación al trabajo.

Para comprobar el nivel de dependencia hacia el trabajo puedes hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Sueles salir del trabajo después de la hora establecida?
  • ¿Es habitual que te lleves tareas del trabajo para realizar en casa?
  • ¿Recibes frecuentemente llamadas relacionadas con tu trabajo fuera del horario laboral?
  • ¿Te sientes mal cuando estás de vacaciones?
  • ¿Tus conversaciones fuera del ámbito laboral suelen tratar temas del trabajo?
  • ¿Sientes que te falta tiempo?
  • ¿Crees que tu trabajo te reclama continuamente?

Estas preguntas no sirven para hacer ningún diagnóstico, pero sí ayudan a tomar conciencia del tiempo que dedicamos al trabajo y de los motivos por los cuales lo hacemos.
Si a partir de estas preguntas crees que dedicas demasiado tiempo al trabajo, que estás dejando de lado otros aspectos de tu vida, que ya no te proporcionan satisfacción actividades que antes sí te lo proporcionaban y atribuyes esto al exceso de trabajo, tal vez sea hora de buscar asesoramiento psicológico.

¿Quieres contactar con un psicólogo? Envíanos un mensaje a través de nuestra página de contacto o llámanos para concertar una cita o pedir información.

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