¿Qué es la bulimia nerviosa?
La bulimia nerviosa (BN en adelante) es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por la preocupación excesiva acerca del peso y la figura corporal junto a la presencia de atracones con medidas compensatorias para evitar el aumento de peso.
Atracones
Los atracones se definen como la ingesta de comida excesiva en un corto periodo de tiempo.
Esa ingesta de comida se interpreta como una pérdida de control respecto al consumo de comida.
¿Por qué aparecen los atracones?
Los episodios de atracones se desencadenan por la presencia de hambre severa debido a la privación de alimentos.
¿Qué son las medidas compensatorias?
Son las llevadas a cabo tras un episodio de atracón y su objetivo es eliminar la amenaza de un aumento de peso.
Las conductas o medidas compensatorias son el vómito autoinducido, el uso de laxantes o diuréticos, el ayuno o la realización excesiva de ejercicio.
¿Por qué se mantienen las medidas compensatorias?
Por la falsa creencia de que al expulsar los alimentos ingeridos se evita el aumento de peso
Factores de riesgo en la aparición de la Bulimia Nerviosa
La dieta estricta
El mayor facto de riesgo para el desarrollo de la BN es la presencia de una dieta estricta.
Sin embargo no todo el mundo que lleva a cabo una dieta estricta acaba desarrollando un trastorno alimentario. Por lo que es necesario adoptar una visión multidimensional a la hora de establecer los desencadenantes del trastorno.
Los factores a tener en cuenta desde una perspectiva multidimensional son los factores familiares, individuales, socioculturales, biológicos y psicológicos, cuya interacción sería tanto la causante como la mantenedora de la BN.
¿Por qué influye la dieta en el origen y mantenimiento de la bulimia nerviosa?
Los carbohidratos pueden considerarse como supresores del apetito. Si restringimos este tipo de alimentos la sensación de saciado será más difícil de conseguir.
Además el dejar de comer determinados grupos de alimentos afecta al funcionamiento del cerebro, por ejemplo, a la serotonina que es un neurotransmisor asociado a la depresión.
Factores familiares
Por lo mencionado anteriormente se cree que un antecedente familiar de depresión podría aumentar el riesgo de desarrollar BN.
Así mismo los antecedentes personales de depresión a nivel personal, unidos a una preocupación por la figura y el peso, podrían suponer un riesgo para el desarrollo de BN.
Factores personales
Como he mencionado anteriormente haber presentado un trastorno del estado de ánimo, asociado a la serotonina, podría considerarse un factor de riesgo, sobre todo en mujeres.
Del mismo modo, el perfeccionismo unido a la preocupación por la figura y el peso corporal y la baja autoestima, son elementos que aumentan la posibilidad de desarrollar una BN.
El haber presentado otro trastorno de la conducta alimentaria, como anorexia nerviosa, se considera un gran riesgo para la aparición de la BN. En algunos casos la anorexia nerviosa acaba desarrollando un patrón de conductas purgativas similares a las de la BN.
La diferencia entre la anorexia restrictiva-purgativa y la BN se encuentra en la cantidad de comida consumida antes de llevar a cabo las conductas purgativas.
Modelo cognitivo de la bulimia nerviosa
El modelo cognitivo conductual defiende que en la BN hay varios factores que al interactuar entre ellos serían tanto causantes como mantenedores del problema
1.Autoestima condicionada al logro de un peso y figura
específicos
Influye el perfeccionismo ya que aumenta:
Autoexigencia que da lugar a:
La consecución de metas de forma estricta
+
Autocondena si no se consiguen
2.Preocupación extrema respecto al logro de la figura y
peso idealizados
Lo que hace que la autoestima dependa de ellos
3.Dietas estrictas y rígidas
Predispone a tener pérdidas ocasionales de control en forma de atracones.
Si sumamos esto a la preocupación extrema por el peso y la figura aparecen las
estrategias compensatorias en forma de
vómito, uso de diuréticos, laxantes, ejercicio extremo, ayuno
4.Atracones
Ocasionados por la dieta estricta
5.Medidas Compensatorias
Ocasionadas por:
Dieta estricta
+
Preocupación por el peso y figura corporal idealizada
+
Creencia errónea de que si se expulsa lo ingerido es como si no se hubiese comido
Es decir, el vómito autoinducido facilita los atracones
(Adaptado de Fairburn,1995)
Tratamiento de la Bulimia Nerviosa
Según los estudios realizados el mejor tratamiento es la combinación de tratamiento psiquiátrico, antidepresivos, y tratamiento psicológico, terapia cognitivo-conductual.
Durante el tratamiento psicológico de la bulimia nerviosa se pretende conseguir el establecimiento de un patrón de alimentación normalizado que elimine los atracones y una mejora de la relación del paciente consigo mismocon el fin de eliminar los vómitos autoinducidos así como el resto de conductas compensatorias en relación a la cantidad de alimento ingerido.
Preguntas frecuentes sobre la bulimia nerviosa
La bulimia nerviosa es un trastorno complejo, muchas veces mal entendido, que implica patrones de alimentación dañinos y una fuerte preocupación por la imagen corporal. A continuación, respondemos a algunas de las dudas más comunes sobre este trastorno, con el objetivo de aclarar conceptos importantes y ofrecer una guía comprensible tanto para quienes lo padecen como para quienes desean comprender mejor este problema de salud mental.
La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por episodios recurrentes de atracones seguidos de conductas compensatorias como el vómito autoinducido, el uso de laxantes o el ejercicio excesivo, con el fin de evitar el aumento de peso. Está fuertemente vinculada a una preocupación intensa por la figura y el peso corporal.
Un atracón puntual puede darse en cualquier persona en una situación determinada (por ejemplo, durante una celebración), pero en la bulimia nerviosa los atracones son frecuentes, se perciben como pérdida de control y están acompañados de culpa y conductas compensatorias. Además, forman parte de un patrón que afecta al bienestar emocional y físico.
Estas conductas aparecen como forma de aliviar la culpa o el miedo al aumento de peso tras un atracón. Muchas personas con bulimia nerviosa creen, de forma errónea, que expulsar lo ingerido evita sus consecuencias. Esta creencia refuerza un círculo vicioso entre restricción, atracón y purga.
La dieta estricta es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo y mantenimiento de la bulimia. Al limitar severamente la alimentación, se incrementa el deseo de comer, lo que favorece los atracones. Además, estas dietas alteran la regulación emocional y el funcionamiento cerebral, aumentando la ansiedad y la impulsividad alimentaria.
El riesgo de bulimia nerviosa se incrementa por múltiples factores: historia familiar de trastornos del estado de ánimo, baja autoestima, perfeccionismo, insatisfacción corporal, y experiencias previas con otros trastornos alimentarios, especialmente la anorexia nerviosa.
Aunque ambas pueden implicar conductas purgativas, en la bulimia los atracones son más marcados y la persona suele mantener un peso normal o ligeramente por encima del promedio. En la anorexia purgativa, la restricción es más severa y el peso corporal se encuentra por debajo de lo considerado saludable.
Sí, con tratamiento adecuado es posible recuperarse. La terapia cognitivo-conductual es uno de los enfoques más eficaces, especialmente si se combina con tratamiento farmacológico (como antidepresivos) en los casos en que exista comorbilidad con síntomas depresivos o de ansiedad. La recuperación implica normalizar los hábitos alimentarios y trabajar la relación con la propia imagen y autoestima.
La bulimia nerviosa no solo afecta la salud mental, sino también la física: puede provocar deshidratación, desequilibrios electrolíticos, problemas cardíacos, digestivos y dentales, entre otros. Cuanto antes se detecte y se inicie tratamiento, mayores son las probabilidades de éxito en la recuperación y menor el riesgo de complicaciones graves.
