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El Efecto Espectador es un fenómeno que describe cómo la presencia de otras personas reduce la probabilidad de que una persona intervenga en una situación de emergencia.

El Efecto Espectador se basa en que cuando las personas están en grupo, tienden a sentir que no es su entera obligación el actuar debido a que hay otras personas que también pueden intervenir. Este fenómeno sugiere una disminución de la ayuda ofrecida a medida que aumenta el número de personas presentes en un evento. 

El reconocimiento del Efecto Espectador ha provocado una importante reflexión sobre la naturaleza humana y nuestras responsabilidades sociales. A lo largo del artículo, exploraremos las dimensiones psicológicas, sociales y éticas de este fenómeno, buscando comprender por qué ocurre.

El Efecto Espectador no es el resultado únicamente de una falta de empatía, sino que hay muchos factores involucrados en el motivo por el que las personas intervenimos o no en situaciones de emergencia. Detrás del Efecto Espectador hay una serie de procesos cognitivos y emocionales que influyen en el motivo por el que las personas actúan o no en estas situaciones.

Factores Cognitivos:

Difusión de la responsabilidad:

En situaciones donde hay muchas personas presentes cuando ocurre una emergencia, la responsabilidad personal de actuar, se diluye debido a que asumimos que intervendrán otros o que alguien más cualificado hará algo al respecto. Este pensamiento reduce la presión para actuar y puede llevar a la inacción colectiva.

Incertidumbre y valoración social:

Puede darse lo que se conoce como influencia social informativa. Si las personas ven que el resto de individuos no actúan en una situación, pueden percibir esta situación como no alarmante y por tanto, no hacer nada al respecto.

Sobrecarga cognitiva:

También puede haber una sobrecarga de información que complique aún más la toma de decisiones sobre cómo y cuándo intervenir.

efecto espectador: multitud de personas

Factores Emocionales:

Ansiedad y Miedo:

El temor a actuar de forma incorrecta o el que nuestras acciones puedan ser juzgadas por los demás pueden generar ansiedad, lo que finalmente puede provocar que no hagamos nada al respecto en una situación que sí lo requiere.

Desensibilización:

También puede ocurrir que el algunos contextos, se de muchas veces situaciones de un tipo concreto, como asaltos, robos, etc., sobre todo en áreas urbanas que puedan resultar “peligrosas” y que esto haga que las situaciones de emergencia sean cada vez menos impactantes.

Identificación: 

La probabilidad de que ayudemos a alguien o no está también influenciada por si nos identificamos o no con la víctima, esa identificación aumenta la empatía. 

Como veis el Efecto Espectador es algo más que la falta de preocupación, hay diversos factores que influyen en el que ayudemos o no a alguien en una situación de emergencia. Comprender estos factores nos puede ayudar a entender el motivo del Efecto del Espectador y a generar estrategias para fomentar la participación en situaciones de emergencia.

El concepto de influencia social y difusión de la responsabilidad es muy importante para entender el fenómeno del Efecto del Espectador, ya que ambos explican cómo la presencia de otras personas puede alterar la percepción individual de actuar en situaciones críticas.

Influencia social:

Conformidad:

La tendencia a actuar de forma similar a los demás en grupo, puede llevar a no hacer nada si las demás personas no responden. Esto es lo que se conoce como conformidad y puede ser aún más fuerte en situaciones ambiguas en las que las personas buscan en los demás la forma “adecuada” de comportarse.

Efecto Espectador: señal de stop

Normas sociales:

La expectativas y normas del grupo donde la persona se encuentre influyen en la decisión de si intervenir o no en una determinada situación. Si la norma predominante es no involucrarse o si el hacer algo está penalizado socialmente, es más probable que las personas no actúen.

Difusión de responsabilidad:

Tamaño del grupo:

Cuanto más grande es el grupo de personas, menor responsabilidad se percibe, ya que se supone que otro intervendrá.

Ambigüedad de roles:

Dentro de un grupo informal de personas, los roles no están claros. Sin una persona con una responsabilidad definida o sin un líder, las personas pueden asumir que alguien más cualificado actuará.

Anonimato entre la multitud:

En un grupo grande, las personas pueden sentir menos preocupación por lo que los demás pensarán sobre su inacción, lo que puede disminuir la presión social para actuar y reducir los sentimientos de culpa o vergüenza por no hacer nada.

El anonimato y la despersonalización son factores psicológicos que afectan a cómo las personas perciben su responsabilidad y a cómo se comportan en presencia de otros.

Anonimato:

Pérdida de Individualidad: 

En un grupo grande, las personas pueden experimentar una pérdida de su identidad personal, lo que puede disminuir la responsabilidad percibida, disminuyendo la probabilidad de intervención en una situación de emergencia.

Reducción de la responsabilidad personal:

Cuando las personas se sienten “anónimas” dentro de un grupo, pueden sentir que la falta de acción no será asociada directamente con ellos, lo que reduce el temor a la evaluación negativa y disminuir la motivación para actuar.

Efectos de la multitud:

Cuando se está en multitud, es sencillo seguir el comportamiento colectivo. Si la norma es la inacción, la persona será más propensa a seguir sin actuar, sobre todo bajo los efectos del anonimato.

Despersonalización:

Falta de conexión personal: 

Me refiero a la despersonalización aquí como la disminución de la percepción de los demás como individuos únicos y valiosos. En multitudes, las personas pueden ver a los demás más como objetos o como parte de una masa, más que como a personas con necesidades y sentimientos.

Efecto Espectador: Multitud de personas

Disminución de la empatía:

Esta despersonalización puede llevar a una disminución de la empatía en situaciones de emergencia, ya que si las personas allí presentes no se identifican con la víctima, habrá una menor propensión a sentir la urgencia de ayudar.

Influencia en la toma de decisiones:

En conclusión, esta percepción despersonalizada de los demás influye en la toma de decisiones morales, como la de ayudar a alguien en una emergencia cuando hay más personas alrededor. 

Estrategias como fomentar la identificación personal y la responsabilidad en situaciones de grupo, así como resaltar la individualidad de cada persona, pueden contrarrestar estos efectos.

La parálisis por análisis en situaciones críticas se da debido a la sobrecarga de información y se refiere a la incapacidad para actuar o para tomar decisiones en situaciones de estrés. En el contexto del Efecto Espectador, esta parálisis puede ser un factor clave que impide que las personas intervengan en emergencias.

Sobrecarga de información:

Complejidad de la situación:

Las situaciones de emergencia suelen estar sobrecargas de información, lo que puede abrumar a nivel cognitivo a las personas que las presencian, llevándolos a retrasar la toma de decisiones o a no actuar directamente.

Incertidumbre:

La duda sobre qué hacer, cómo actuar, puede llevar a un ciclo de indecisión donde la ansiedad está presente y esto puede llevar a la inacción.

Presión temporal y estrés:

Tiempo limitado para reaccionar: 

En una emergencia se requiere una respuesta rápida. La presión del tiempo puede aumentar el estrés y la ansiedad pudiendo provocar el que las personas se sientan menos capaces de tomar una decisión efectiva, lo que puede llevar a la parálisis o a acciones impulsivas ineficaces.

Estrés y Pánico:

El estrés agudo puede reducir la capacidad para pensar con claridad y para tomar decisiones acertadas. En situaciones extremas, el pánico puede apoderarse de las personas, llevándolas más a huir que a actuar.

Para contrarrestar la parálisis por análisis en estas situaciones, conviene prepararse para hacerlas frente. Si sabemos cómo responder a una emergencia, reduciremos la incertidumbre y nuestra confianza para actuar aumentará, reduciendo así mismo la ansiedad y el estrés que se experimenta en este tipo de situaciones de emergencia.

En conclusión, el Efecto Espectador es un fenómeno complejo y multifacético que destaca la influencia de factores psicológicos, sociales y situacionales en la conducta humana durante emergencias. Entrenar a las personas, darles conocimientos sobre cómo actuar en estas situaciones, hacer simulacros para ponerlos en práctica, puede ayudar a reducir el Efecto del Espectador. 

Escrito por Esther Blazquez Alvarez, psicóloga en Epsiba Psicología en Salamanca y psicóloga online por videoconferencia.

Bibliografía utilizada y recomendada

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