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El reforzamiento intermitente en la pareja

El refuerzo intermitente es un término acuñado por B.F. Skinner a un programa dentro de su teoría de aprendizaje del condicionamiento operante. En resumidas cuentas, se denomina reforzamiento intermitente cuando ante un comportamiento, la consecuencia positiva  o la recompensa aparece de forma intermitente. Es decir, cuando lo que tratamos de perseguir al realizar algo aparece sólo a veces, de forma impredecible.

 

Castigos y Refuerzos

Esta teoría de aprendizaje explica la conducta o los comportamientos voluntarios del cuerpo en su relación con el medio ambiente, es decir explica cómo ante la aparición de un estímulo se produce una respuesta voluntaria, pudiendo ser esta reforzada de forma positiva, apareciendo como consecuencia algo positivo, o negativa cuando desaparece algo aversivo o negativo. Ambos tipos de reforzamiento hacen que la conducta que precede a la aparición o desaparición del estímulo. 

Dentro de esta teoría también encontramos el castigo, el cual puede darse de forma positiva, cuando ante la realización de un comportamiento X aparece un evento negativo, o de forma negativa, cuando ante la aparición de una conducta se elimina algo positivo o deseado. 

Los denominados castigos lo que persiguen es la eliminación de una conducta concreta, lo contrario a los refuerzos negativos y positivos, que como dijimos antes, lo que persiguen es que un determinado comportamiento se mantenga o se dé más veces.

 

Tipos de Refuerzos

Los refuerzos o recompensas que aparecen tras la realización de una conducta pueden ser de dos tipos:

Primarios o intrínsecos cuando la respuesta que aparece ante un evento o estímulo es recompensante por sí misma. Por ejemplo las respuestas que aparecen ante necesidades fisiológicas, como respirar al salir del agua o beber cuando uno tiene sed. Este tipo de reforzadores se dan sin ningún tipo de aprendizaje porque son innatos.

Secundarios o extrínsecos, son aprendidos, en ellos el premio o recompensa no forma parte de forma intrínseca a la respuesta que damos ante la aparición de un evento. Por ejemplo, algunos reforzadores sociales como la aprobación, los elogios, también forman parte de estos refuerzos las recompensas monetarias ya que al mismo tiempo son las que nos permiten llevar a cabo comportamientos reforzados de forma intrínseca: tenemos dinero y podemos comprarnos una botella de agua.

¿Qué es el refuerzo intermitente?

Skinner diseñó varios programas de reforzamiento, en el reforzamiento continuo la recompensa aparece siempre que se da una respuesta. Por ejemplo, una rata presiona una palanca y siempre que la presiona aparece comida. En el reforzamiento intermitente, la rata presiona la palanca, pero a veces sale comida y a veces no. 

¿Qué ocurre entonces? Lo lógico es que si la rata ve que no sale comida deje de presionar, pero descubrió justo lo contrario. Como la comida finalmente salía sólo a veces sin un intervalo de fijo, es decir, no salía cada x golpes a la palanca sino que la comida salía de forma aleatoria, la rata tendía a darle muchas más veces a la palanca aunque la recompensa no saliera, lo que perjudicaba su salud.

¿Cómo trasladamos esto a las relaciones de pareja? 

El reforzamiento intermitente en las relaciones de pareja:

Imagina que conoces a alguien que muestra interés por ti. Después de ese encuentro resulta que la persona en cuestión te envía muchos mensajes, quedáis dos veces y en la última vez que quedasteis incluso te hizo un pequeño regalo y de repente al día siguiente deja de enviarte mensajes y responde a los tuyos con monosílabos, es decir, de repente deja de mostrar interés con toda la atención que te había estado prestando.

¿Qué ocurre?

Pues en la persona que deja de recibir esa atención genera confusión, incertidumbre puede empezar a pensar que ha hecho algo que le ha molestado, que está demandando demasiada atención y le está agobiando, etc. Entonces cambia y el comportamiento y se vuelve un poco más distante, o al contrario, se angustia y envía más mensajes aún esperando que la otra persona muestre de nuevo el interés del principio y no llega….hasta la siguiente semana que de repente tras un “¿Qué tal pasaste el fin de semana?” De repente se vuelve súperhablador o habladora, te dice de quedar de nuevo y parece como si no hubiera pasado nada…Tras varios días el proceso se vuelve a repetir y acabáis discutiendo porque no entiendes ese comportamiento y encima te acusa de “pesada o pesado”. Pero el martes tras dos días de haberte acusado de agobiante resulta que está súpercariñosa o cariñoso…Esto es un ejemplo de refuerzo intermitente en una relación de pareja. 

Otro ejemplo podría ser que tu pareja se enfadase cuando sales de fiesta y haya un día que no salgas y esté muy cariñosos y amable, pero el siguiente fin de semana aunque no hayas salido de fiesta se muestra enfadado sin una razón aparente ¿Qué ha pasado si no has salido de fiesta?

Estos son dos ejemplos de reforzamiento intermitente y en las relaciones de pareja no son para nada positivos, acaban generando relaciones tóxicas donde el abuso o las riñas son muy frecuentes. Puede acabar convirtiéndose en un círculo vicioso donde la pareja discute, se reconcilia, pasan un buen tiempo juntos, vuelven a reñir, etc. 

Otra de sus consecuencias es el desgaste de la relación, además de afectar a cada miembro de la pareja por separado. En las parejas narcisistas, el o la narcisista utiliza este tipo de reforzamiento porque necesita que alguien se enganche a él o ella, pero la víctima acaba desarrollando dependencia emocional y una baja autoestima.

Cómo actuar ante el reforzamiento intermitente en una relación de pareja:

Primero intenta detectar este patrón de reforzamiento, tal vez seas tú quien lo esté haciendo sin darse cuenta, si es así trata de corregirlo ya que a largo plazo genera desgaste en la pareja. 

Si por el contrario, eres tú la víctima, también primero detéctalo y háblalo con tu pareja. Si no se corrige o no lo admite dale tiempo para que lleve a cabo este comportamiento y señálaselo, dile como te hace sentir y si sigue sin admitirlo y no lo corrige o te está haciendo daño, plantéate abandonar esa relación. Será difícil, pero merecerá la pena.  

Bibliografía consultada

  • Conceptos y procesos del condicionamiento instrumental. Universidad Central de Venezuela. Facultad de Humanidades y Educación. Caracas, 2016.

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Escrito por Esther Blázquez Álvarez, psicóloga en Epsiba Psicología.

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