En la pseudología fantástica, conocida también como mitomanía o mentira patológica, la persona fabrica historias ficticias de forma habitual. Las mentiras suelen ser elaboradas, con muchos detalle y aparentemente creíbles. Además la persona puede mantener esa mentira durante muchísimo tiempo.

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Es común que cuando se menciona este término las personas se preguntan si una persona que presenta pseudología fantástica o mitomanía se cree sus propias mentiras. Pues bien, la respuesta es que depende, pero en muchos casos sí y esto se debe al autoengaño, lo que hace aún más complejo este trastorno y su tratamiento, aquí hay que enseñarle además a la persona a distinguir entre la realidad y su ficción ya que puede tener dificultades para diferenciarlo.

Las personas que presentan pseudología fantástica suelen construir unas narrativas tan elaboradas y detalladas que comienzan a sentirse reales para ellas mismas. Esta internalización de la mentira funciona habitualmente como un mecanismo de defensa para lidiar con la baja autoestima o la necesidad de aceptación o admiración. Cuando se creen sus propias mentiras, estas personas encuentran una forma de escapar de una realidad que les resulta insatisfactoria o dolorosa.

Pongamos el ejemplo de una persona que afirma el haber tenido una carrera exitosa en un campo importante. Realmente puede creer en esa historia a pesar de no tener ninguna experiencia o formación en ese campo. Esta creencia le ayuda a sentirse una persona más valiosa, importante, aunque sea de forma temporal, lo cual puede resultarle muy gratificante.

La pseudología fantástica tiene unas características que la diferencian de otros trastornos como el trastorno narcisista o antisocial de la personalidad, con los cuales os mostraré brevemente también las diferencias. Ahora vamos a ver qué es lo que caracteriza a la pseudología fantástica:

Elaboración y complejidad de las mentiras

Lo que cuentan las personas que presentan pseudología fantástica suelen ser historias muy complejas y detalladas. Es decir, no son mentiras para salir de un apuro, sino que son narrativas completas, muchas veces con personajes y contextos tan vívidos que estas historias nos resultan totalmente creíbles.

Por ejemplo, imaginemos a una persona que nos cuenta que ha trabajado en un laboratorio científico donde se desarrollaban tecnologías futuristas. Pues bien, ese relato, esa historia, se acompañará de detalles sobre los procedimientos, las máquinas utilizadas y hasta conversaciones con compañeros de trabajo que realmente no han existido.

Representa la historia que cuenta alguien con pseudología fantástica, en este caso en la imagen sale una persona con traje de protección individual mirando por un microscopio

Constante en el tiempo

Las historias o narrativas cuando hay pseudología fantástica se mantienen y elaboran a lo largo del tiempo, lo que la diferencia de una mentira ocasional. La persona recuerda y repite esa historia inventada de forma consistente, añadiendo incluso nuevos detalles a medida que pasa el tiempo. Es el caso de alguien que se inventa que ha hecho un viaje exótico añadiendo nuevos detalles cada vez que cuenta esta historia.

Autoengaño

En muchas ocasiones, las personas con pseudología fantástica acaban por creerse sus propias mentiras. Este autoengaño les permite mantener sus historias sin tener esa disonancia cognitiva que acompaña habitualmente a las mentiras. Por ejemplo, alguien podría convencerse a sí mismo de tener un título universitario (que no tiene) hasta el punto de buscar trabajos relacionados con ese título.

Falta de una motivación clara para mentir 

A menudo las mentiras asociadas a la pseudología fantásticas no tienen un beneficio inmediato o evidente para la persona ya que no se trata de mentiras para evitar un castigo o para obtener una recompensa directa, más bien parecen surgir de una necesidad interna de contar historias ficticias. Alguien puede contar que es heredera de una gran fortuna, sin que esto le genere una ventaja concreta en su vida.

Trastorno Antisocial de la Personalidad

A pesar de que en el trastorno antisocial de la personalidad puede haber mentiras, en este tienden a mentir con el fin de manipular o explotar a los demás.

Trastorno Narcisista de la Personalidad

Las personas con un trastorno narcisista de la personalidad pueden mentir o exagerar aspectos para agrandar su imagen. Sin embargo en la pseudología fantástica, las mentiras no siempre están relacionadas con la necesidad admiración o con la necesidad de mantener una imagen específica, sino que pueden ser más variadas en contenido y propósito.

Trastorno de identidad disociativo

En el trastorno disociativo de la identidad hay una presencia de dos o más identidades diferentes, lo que puede hacer que la persona cuente historias contradictorias, pero en la pseudología fantástica, las mentiras son más consistentes y, además, no implican un cambio de identidad.

Factores biológicos

Diferentes investigaciones nos dicen que las personas con pseudología fantástica pueden tener diferencias en la estructura y funcionamiento del cerebro, particularmente en áreas relacionadas con la memoria y la regulación emocional. Por ejemplo, un estudio encontró que algunas áreas del cerebro relacionadas con la fantasía y la imaginación estaban más activas en personas con mentira patológica y que frecuentemente inventaban historias (Yang, Y., Raine, A., Narr, K. L., Lencz, T., LaCasse, L., Colletti, P., & Toga, A. W. (2005). Localisation of increased prefrontal white matter in pathological liars. British Journal of Psychiatry, 187(4), 320-325.). 

Factores psicológicos

Los factores psicológicos de riesgo relacionados con la pseudología fantástica pueden incluir trauma infantil, baja autoestima y la necesidad de recibir atención, validación y afecto.

Representa los factores psicológicos de riesgo de la pseudología fantástica. En este caso sale un niño mirando a la nada

Influencias ambientales y sociales 

Algunos factores como la dinámica familiar, las experiencias escolares y las influencias culturales pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de la pseudología fantástica. Por ejemplo, si una persona crece en un entorno en el que se valoran las historias exageradas o la dramatización, podría aprender que inventar historias es una forma aceptable de comportamiento y si, además, el contar estas historias le brinda algún beneficio social, este comportamiento se verá reforzado y podría aumentar su frecuencia.

Pero lo cierto, es que probablemente la pseudología fantástica no se deba a un solo factor, sino a la interacción de varios de ellos: biológico, psicológico y ambiental. Imaginad a una persona que tiene una predisposición genética a la fantasía, que además sufrió bullying en la escuela y encontró que inventar historias heroicas era una manera de ganar respeto y amigos. La combinación de estos factores biológicos, psicológicos y ambientales puede acabar en el desarrollo de la pseudología fantástica.

La interacción de los factores psicológicos, biológicos y ambientales puede variar de una persona a otra dando lugar a un perfil único en cada caso, por ello comprender estos factores es necesario para comprender como funciona el trastorno en cada persona y poder intervenir eficazmente.

Normalmente en un inicio la terapia se centra en identificar los patrones de las mentiras para identificar cuándo miente la persona afectada, en qué contexto suele hacerlo y cuál es la motivación para mentir. 

Luego se trabajan las creencias y los pensamientos que llevan a la persona a mentir. Por ejemplo se ayuda a desafiar ciertos pensamientos como “Si digo la verdad, nadie me querrá” y sustituirlos por “Mis amigos me valoran por quien soy realmente”. Este desafío de pensamientos se realiza a través de la reestructuración cognitiva, entrenamiento en habilidades sociales y mediante técnicas de exposición donde la persona va comprobando que diciendo la verdad, en situaciones donde solía mentir, la creencia o pensamiento alternativo, se va reforzando.

Escrito por Esther Blázquez Álvarez, psicóloga en Epsiba Psicología en Salamanca y psicóloga online mediante videoconferencia.

Bibliografía

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Yang, Y., Raine, A., Narr, K. L., Lencz, T., LaCasse, L., Colletti, P., & Toga, A. W. (2005). Localisation of increased prefrontal white matter in pathological liars. British Journal of Psychiatry, 187(4), 320-325

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