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teoria de la indefension aprendida

La teoría de la indefensión aprendida

¿Qué explica la teoría de la indefensión aprendida?

Con la teoría de la indefensión aprendida Martin Seligman trata de explicar el motivo por el que algunas personas se sienten incapaces de actuar ante ciertas situaciones.

Es decir, trata de encontrar el motivo por el que ciertas personas adoptan un comportamiento pasivo ante la aparición de dificultades o situaciones negativas.

¿Cuándo aprendemos a darnos por vencidos?

En 1967 Seligman y Overmier realizaron un experimento animal con tres grupos de perros en el que se pueden observar las consecuencias de la exposición a estímulos aversivos cuando la respuesta de escape no es posible.

El experimento de Overmier y Seligman

En este experimento se dividió a los perros en tres grupos y se les introdujo en una jaula.

Durante la primera fase del experimento, se aplicaron tres tipos de tratamiento:

En el primer grupo los perros fueron expuestos a descargas eléctricas leves. Los perros podían escapar del estímulo aversivo accionando una palanca. Cuando accionaban esa palanca, dejaban de recibir descargas.

En el segundo grupo también se les exponía a los perros a descargas eléctricas aleatorias, la diferencia con el primer grupo era que estos perros no podían parar las descargas independientemente de la respuesta que dieran para escapar de ellas.

El tercer grupo era un grupo de control al que que no se le aplicaba ninguna condición.

En la siguiente fase, los perros fueron expuestos también a descargas eléctricas con la diferencia de que en esta fase todos los grupos podían escapar de esa descarga dando un salto hacia otro compartimento de la jaula.

Las conclusiones del experimento

Lo que se comprobó aquí es que los perros del grupo uno y del grupo tres aprendieron rápidamente la respuesta de escape, es decir saltaban hacia el otro compartimento de forma más rápida y así evitaban las descargas.

Sin embargo, en el grupo dos, que en la fase de tratamiento no había tenido la capacidad de escapar de esas descargas eléctricas a pesar de sus esfuerzos, la gran mayoría de los perros no eran capaces de saltar al otro lado de la jaula, sino que se quedaban de forma pasiva recibiendo esas descargas.

Con estos resultados se concluye que los perros que percibieron una nula capacidad de control sobre los estímulos aversivos, asumieron que dieran la respuesta que dieran, no iban a ser capaces de eliminar esas descargas. 

¿Qué es la indefensión aprendida?

La indefensión aprendida es la percepción de incontrolabilidad frente a situaciones de carácter aversivo.

Es decir, la indefensión o desesperanza aprendida se podría resumir en la siguiente frase: “Se haga lo que se haga, no se conseguirá nada”.

Efectos de la indefensión aprendida

Para que se dé esta condición la persona, previamente, ha tenido que experimentar una situación en la que su intento de hacer algo en una situación aversiva no haya tenido ningún efecto deseado. Sin esa condición previa, no puede haber aprendizaje.

Cuando alguien aprende que su comportamiento no influye en la eliminación de la situación indeseada, genera expectativas de indefensión hacia situaciones problemáticas futuras. Antes de hacer nada, ya anticipa que no hay nada que hacer para mejorar la situación en la que se encuentra.

Esta sensación se debe a que la persona se encuentra condicionada por la situación en la que no pudo hacer nada, lo que provoca dificultades a la hora aprender nuevos comportamientos para afrontar la situación actual.

Efectos Cognitivos y Motivacionales

A nivel cognitivo se produce una generalización. En esta generalización lo que ocurre es que se trasladan los resultados de una situación negativa incontrolable a otras situaciones independientemente de que sean o no similares a esa primera situación.

Los efectos de esa generalización influyen también en el aprendizaje de nuevos comportamientos útiles para afrontar la nueva situación, dificultando la adquisición de nuevas habilidades.

Y al mismo tiempo hay un déficit motivacional que se asocia con la expectativa de que se haga lo que se haga, nada cambiará. 

Ese déficit motivacional provocaría la pasividad ante la expectativa de incontrolabilidad en situaciones aversivas.

 

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