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Peter y Wendy, una historia y dos síndromes

La historia de Peter Pan y Wendy, creada por James Matthew Barrie, es bien conocida por la mayoría de nosotros, así que hoy aprovecharé esta historia, de la que han derivado varios síndromes, para explicar la actitud maternal en las relaciones de pareja.

Wendy, Peter Pan y Campanilla

Empezaremos describiendo la los personajes de esta historia.

Peter Pan y Wendy

Peter Pan, el niño que no quería crecer y que odiaba el mundo de los adultos. No le gustaba asumir responsabilidades, su vida se centraba en la diversión sin mirar más allá de sus actos.

Para eso estaba Campanilla, quien le advertía y con quien discutía casi cada día por sus diferentes puntos de vista, pero esta no le daba su aprobación si no compartía esa perspectiva.

Campanilla siempre fue compañera de Peter, sin embargo, a diferencia de Wendy, a ella también le gustaba divertirse, volar a sus anchas por todo Nunca Jamás.
Tenía su propia visión de las cosas, no se dejaba achantar por Peter cuando este intentaba convencerla de algo.

Wendy, una niña aún pero ya toda una dama, fue visitada por Peter Pan una noche y decidió ir con él al país de Nunca Jamás.

Wendy quería a Peter, pero su forma de quererlo no iba más allá de su preocupación por él.

El tiempo que pasó en Nunca Jamás estuvo asumiendo las responsabilidades que Peter nunca había asumido y que tampoco quería asumir. Ella cuidaba de los niños perdidos, hacía de ama de casa en la casa del árbol, le advertía a Peter cada vez que trataba de hacer algo peligroso, etc.

Para Wendy, esto era lo normal, su madre en Londres lo hacía con su padre, y ella era ya responsable de sus hermanos, así que no le costó mucho acostumbrarse a las desventuras de Peter.

Cuando Wendy apareció, Peter vio en ella a esa madre que nunca tuvo, vio que ella se encargaba de ayudarle, a él y al resto de los niños perdidos: si había una herida, Wendy la curaba, si la ropa se rasgaba, Wendy la cosía, etc.

El Síndrome de Wendy

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Ahora que vemos la historia podemos deducir que el conocido como síndrome de Wendy se compone de una serie de características que designan una actitud maternal en las relaciones de pareja.
Esa actitud maternal viene por el temor al rechazo o al abandono, por el deseo de sentirse imprescindible para la otra persona y ganar así seguridad.

Normalmente este síndrome se atribuye al género femenino, pero la realidad es que este síndrome puede darse tanto en hombres como en mujeres.

La persona que asume en rol de Wendy en una relación acepta las responsabilidades que no abarca su pareja (Peter): educación de los hijos, comidas, limpieza y organización del hogar, se encarga también de que su pareja se tome las medicinas, se lave los dientes, tenga bien planchada la camisa, etc.

¿Qué hay detrás del síndrome de Wendy?

La historia familiar

El síndrome de Wendy se asocia a personas que perciben una falta de afecto y atención durante su infancia o que tuvieron que asumir responsabilidades adultas durante la infancia o la adolescencia. Por lo que el objetivo del rol que desempeñan en sus relaciones de pareja sería recibir esa atención o de percibir que uno es importante para la otra persona.

Sin embargo, el rol de Wendy también se da en personas que han tenido una infancia totalmente contraria a la anteriormente mencionada, es decir, también se asocia con la sobreprotección.

Que este tipo de comportamientos lleguen a darse en las relaciones de pareja, por tanto, no depende únicamente de un factor, sino que intervienen diferentes variables como el modelo de crianza, los roles de los padres en la familia, la educación recibida, las circunstancias y la propia personalidad.

Necesidad de sentirse imprescindible

Cuando una persona que realiza este tipo de comportamientos, se da cuenta de que está asumiendo un rol que no le toca e intenta dejar de lado algunas responsabilidades, acaba convenciéndose de que no puede dejar de hacer lo que está haciendo por diferentes motivos:

Él/ella no podría vivir sin mí, podría morirse de hambre, incluso perder el trabajo y yo sería la responsable.
Él/ella nunca va a asumir sus responsabilidades ¡Porque no sabe!
Los niños saldrán perjudicados, si no les llevo a colegio, seguro que su padre/madre se olvida o les lleva sin desayunar ¡Qué desastre!
Seguro que si dejo de hacer todas estas cosas, él/ella se dará cuenta de que no me quiere

Asumir como meta hacer feliz al otro

Otras veces las personas adquieren el papel de Wendy como un medio para evitar enfrentarse a sus propias metas o deseos.
De este modo asumen como metas propias la felicidad y el bienestar del otro
Así logran sentirse imprescindibles para los demás, lo que les da seguridad en la relación, ya que si su pareja la ve como necesaria en su vida será más difícil que se produzca el abandono.

La necesidad de agradar a la pareja

La persona que asume el papel de Wendy, además de asumir las responsabilidades del otro, trata de no desagradarle en la medida de lo posible. Es decir, evita conflictos con su pareja y cuando los hay trata de que se solucionen lo más rápido posible.
Cuando la persona que asume el rol de Wendy y su pareja discuten, Wendy trata de poner fin a la discusión cediendo ante su pareja y haciendo lo que él espera.

El síndrome de Peter Pan

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Peter Pan, el eterno niño que no quería crecer…Pues bien, este síndrome hace alusión a aquellas personas que no son conscientes o que no quieren asumir las responsabilidades de la vida adulta.

Características del síndrome de Peter Pan

Las personas que presentan este síndrome suelen tomarse la vida con mayor diversión, culpan a los demás de los errores o fallos propios, no asumen responsabilidades y esperan que los demás se ocupen de las cosas importantes.

Son personas que se perciben como alegres y entusiastas, no les cuesta mucho sumarse a una actividad nueva. Sin embargo, es difícil que continúen con esa actividad si el esfuerzo que deben realizar es constante y no tienen nadie que pueda encargarse de ello. Para las personas con este síndrome la vida debe ser fácil y en sus objetivos no deben surgir impedimentos ni otras dificultades.

¿Qué hay detrás del síndrome de Peter Pan?

Aunque a veces se perciban como egoístas, detrás de las personas con este síndrome se esconde alguien con una baja autoestima que suele acabar generando también cierta dependencia en sus relaciones de sentimentales.

Necesitan un apoyo constante por parte de otros y buscan, igual que Wendy, seguridad.

La historia de Peter

Al igual que ocurre en la historia personal de Wendy, las personas que acaban teniendo comportamientos al estilo Peter, pueden haber pasado por una infancia carente de afecto y seguridad o por todo lo contrario, una infancia en el que el niño era el centro de atención de toda la familia en sentido consentido.

Como dije anteriormente, nuestra historia familiar no define completamente nuestro comportamiento adulto, sino que interacciona también con el contexto en el que nos desarrollamos.

Peter Pan y Wendy ¿La pareja perfecta?

Tanto Peter como Wendy necesitan sentirse seguros, Peter mediante el apoyo continuo y Wendy sintiéndose necesaria para el otro.

Por este motivo no es extraño que las personas que sienten este tipo de necesidad acaben como pareja y que se entiendan bien, incluso bastante tiempo.
Pero la verdad es que esa compatibilidad no suele durar para siempre, pues cuando la relación avanza, las responsabilidades familiares también.

Wendy puede cansarse de vivir para los demás y reclamar mayor independencia, cosa que puede molestar a Peter. Pero esto no significa que la relación acabe, sino que ambos miembros de la pareja tienen que aprender a gestionar la nueva situación para mejorar tanto el bienestar personal, como el familiar.

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