Actualmente la tecnología, el uso de internet y las redes sociales están totalmente integradas en nuestra vida cotidiana, por este motivo me parece interesante explorar su impacto en el autoconcepto y la autoestima. No entraré en detalles sobre el autoconcepto y la autoestima ya que podéis consultar más a fondo estos dos conceptos en otro artículo que escribí no hace mucho tiempo (os dejo el enlace un poco más adelante).

Por tanto, en este artículo podréis ver, a través de deferentes estudios, como las redes sociales afectan a la forma en la que las personas nos vemos y nos valoramos a nosotras mismas.

Brevemente definiré el autoconcepto, que es la percepción que tenemos acerca de diferentes aspectos de nosotros mismos, y la autoestima, que es la valoración que hacemos acerca de ese autoconcepto a diferentes niveles: social, personal, académico o profesional y físico.

Podéis consultar más sobre el autoconcepto y la autoestima en el siguiente enlace. De hecho, antes de continuar leyendo este artículo, os recomiendo leer el artículo sobre autoestima y autoconcepto para poder comprender bien todo que se menciona en este artículo sobre redes sociales, autoestima y autoconcepto:

Indice

El autoconcepto, clave en la construcción de nuestra identidad, se ve actualmente muy influido por el uso de las redes sociales ya que estas nos permiten crear y presentar nuestra propia identidad en un espacio virtual.

Nuestra presentación como personas individuales en las redes sociales nos da una oportunidad única para la autoexpresión. Podemos seleccionar y compartir en un espacio virtual, donde hay millones de personas más, aspectos de nosotros mismos, lo que lleva a una forma de autoconcepto “digitalmente mediado”

Redes sociales, autoestima y autoconcepto. Un chico y una chica mirando sus teléfonos móviles

Y lo cierto, es que mientras algunos usuarios presentan características reales de sí mismos, otros presentan una imagen idealizada y, a veces, fantasiosa de sí mismos, lo que puede llevar a una disonancia entre el autoconcepto real y el virtual. 

De hecho hay varios estudios que estudian el narcisismo, concretamente el narcisismo grandioso, en las redes sociales y se demuestra que quienes presentan esta faceta del narcisismo tienden a utilizar las redes con más frecuencia y publican más selfies y actualizaciones en sus estados de redes sociales, así como a tener más amigos en línea (https://doi.org/10.1037/ppm0000137).

Efectos del uso Excesivo de Redes Sociales en el Autoconcepto

El uso excesivo de las redes sociales puede tener un impacto significativo en el autoconcepto de las personas, particularmente en la adolescencia. Un estudio titulado “Uso excesivo de redes sociales: Perfil psicosocial de adolescentes españoles” (https://doi.org/10.3916/C56-2018-10), concluye que el uso excesivo de redes sociales se asocia con la sensación de ser menos valorado por la familia, por el ámbito académico (profesores, compañeros de clase) y también se relacionó con un bajo autoconcepto personal o emocional.

Ese bajo autoconcepto asociado al uso excesivo de las redes sociales puede deberse a la dependencia de la validación externa y a la comparación social constante, características comunes cuando hay un uso excesivo, podríamos decir que adictivo, de las redes sociales. Además esa comparación virtual con los demás puede llevar a que las personas creen una versión distorsionada de sí mismas afectando de forma negativa al autoconcepto.

El impacto de las redes sociales en la autoestima es un área de investigación interesante y bastante estudiado debido al creciente uso de las mismas.

redes sociales, autoestima y autoconcepto. Foto de tres personas mirando un teléfono móvil

Diferentes estudios han visto tanto efectos positivos como negativos en la autoestima social. Por ejemplo en el estudio de Valkenburg et al., relacionan el uso de las redes sociales con un aumento de la autoestima social en adolescentes y al mismo tiempo encuentran que las personas que previamente tienen una buena autoestima social son más propensas a usar las redes sociales.

Sin embargo, otros estudios resaltan que las personas con una autoestima baja tienden a darle más uso a las redes sociales porque las ven como un espacio seguro donde expresarse, lo que puede resultar en un factor de riesgo a la hora de generar dependencia de las redes sociales.

También como mencioné al principio el uso de redes sociales es elevado en personas con un alto grado de narcisismo, sobre todo de la dimensión narcisismo grandioso (tengo un articulo y un vídeo sobre este tema. Os dejo el enlace al vídeo por si queréis echarle un vistazo). Este narcisismo no se asoció con un mayor uso de las redes sociales, pero sí con tener el mayor número de amistades o seguidores posible, querer que estos seguidores sepan lo que están haciendo o la creencia en que los seguidores están interesados en lo que están haciendo, así como en la tendencia a proyectar un perfil positivo en redes (https://doi.org/10.1016/j.paid.2010.12.022). 

Otros estudios sugieren que la adicción a las redes sociales sí está relacionada con una baja autoestima. Tandoc, Ferrucci, y Duffy (https://doi.org/10.1016/j.chb.2014.10.053) encontraron que esta adicción puede llevar a comparaciones sociales negativas, disminuyendo la autoestima. 

Además un estudio reciente de Fardouly et al., (https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2014.12.002) indica que la exposición a imágenes idealizadas en redes sociales puede exacerbar la insatisfacción corporal y la baja autoestima, especialmente en adolescentes y jóvenes adultos.

Diferentes estudios revelan resultados dispares, por lo que la relación entre la autoestima o el autoconcepto y el uso de redes sociales debe deberse más a características individuales que a un factor común. La investigación sugiere que, mientras algunos experimentan un impacto positivo, otros, efectos negativos, especialmente cuando el uso de las redes se asocia con comparaciones sociales o una presentación idealizada de sí mismos.

Lo que parece estar claro es que la adicción a las redes sociales se relaciona con la baja autoestima, sobre todo durante la adolescencia y la juventud. Diferentes estudios muestran que una mayor dependencia de las redes puede conducir a una autoestima más baja, donde la imagen corporal actúa como un mediador significativo en esta relación. 

En resumen, el impacto de las redes sociales en la autoestima es multifacético y varía según el uso individual, la plataforma utilizada y los factores psicosociales subyacentes.

Escrito por Esther Blazquez Alvarez, psicóloga en Epsiba Psicología en Salamanca y psicóloga online por videoconferencia.

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