Para entender el trastorno de personalidad paranoide lo primero es necesario conocer qué es la paranoia.

Qué es la Paranoia

La paranoia podría definirse como un pensamiento o una idea fija, constante, repetitiva y de carácter amenazante acerca de un tema.

La temática delirante no tiene por qué resultar extraña obligatoriamente, incluso puede parecer lógica en algunos casos.

La paranoia puede aparecer en algunos trastornos mentales como en el trastorno delirante y en otras formas de psicosis como la esquizofrenia paranoide.

La paranoia en el trastorno de personalidad paranoide

En este caso la paranoia es un rasgo característico de las personas que sufren un trastorno paranoide de la personalidad.

Estas ideas levantan sospechas hacia los demás y vienen dadas por la interpretación que la persona hace sobre los hechos que ocurren a su alrededor en base a sus creencias de cómo funciona el mundo.

La función de estas ideas, en la mayoría de los casos, es protegerse frente a posibles daños de otras personas del entorno.

Características del Trastorno Paranoide de la Personalidad

En el trastorno paranoide de personalidad hay una alteración en la propia personalidad, esa alteración se caracteriza por presentar episodios en los que la persona presenta una excesiva suspicacia hacia las intenciones presentes o futuras de otras personas, incluyendo a las personas de más “confianza” como la familia o la pareja.

Esto hace que vivir con una persona con este trastorno sea difícil ya que a la menor sospecha de que hay algo que se le trata de ocultar, interpreta que se va a hacer algo contra uno mismo y su reacción suele ser la hostilidad.

Las personas con un trastorno paranoide de personalidad consideran que el tener vínculos estrechos con las personas es peligroso, ya que si revela algo sobre sí mismo esa información podrá ser utilizada en su contra en algún momento.
Estas características muchas veces les llevan a aislarse socialmente.

Subtipos de Personalidad Paranoide

Millon organiza la personalidad paranoide en tres subtipos según la presentación de las características de desconfianza y suspicacia sumadas a características narcisistas, compulsivas y antisociales.

Subtipo Paranoide Fanático:

En este subtipo los rasgos paranoides se dan junto a rasgos narcisistas.

En el paranoide fanático la temática de preocupación se relaciona con delirios de grandeza , es decir, la sospecha surge por la posibilidad de que alguien pueda impedir que uno mismo alcance su logro más deseado o disminuya la categoría o prestigio social que se ha logrado.

Este subtipo se caracteriza por ser arrogante, pretencioso y mostrar cierto desprecio hacia el resto de personas.
La percepción de uno mismo es la de ser superior al resto.

Subtipo Paranoide Obstinado:

El paranoide obstinado combina rasgos de personalidad paranoides con rasgos de la personalidad compulsiva como la rigidez, el perfeccionismo y la necesidad de control.

El comportamiento de estas personas va dirigido a mantener el control a su alrededor, de forma que se revela contra las normas y limitaciones que le son impuestas, por lo que se combina también con la personalidad antisocial.

Su pensamiento sobre los demás es que estos son débiles e hipócritas y que se dejan manipular.

Subtipo Paranoide Maligno:

Combina los rasgos paranoides con la personalidad evitadora.

El mundo se percibe como un lugar hostil y peligroso que puede hacer daño. El temor principal es a ser agredido por otros, lo que se asocia al delirio de persecución.

El mecanismo de funcionamiento es el de dominar a los demás antes de que le dominen a él.

En este subtipo la consecuencia más frecuente es el aislamiento social, más que por decisión propia, debido a que los demás se alejan de la persona por su comportamiento defensivo y dominante.

Subtipo Paranoide Querulante:

Los característico de este subtipo son los celos.

Son personas muy susceptibles y tienen una actitud de vigilancia hacia los demás, a los que critica ,envidia y acusa constantemente.

Sienten que las personas les engañan y les desprecian, que le toman por “tonto” o que hacen trampa cuando consiguen lo que uno quería.

Subtipo Paranoide Aislado:

También combina rasgos paranoides con rasgos evitadores.

Tienen miedo de que los demás les critiquen, les humillen o abusen de ellos, por lo que la estrategia utilizada es el aislamiento.

No es extraño que en este subtipo, la persona afectada acabe pensando que hay una conspiración contra él/ella o pensando que cuchichean sobre uno mismo cuando pasa delante de otras personas.

Estados mentales en el trastorno paranoide de la personalidad

En todas las manifestaciones del trastorno de personalidad paranoide, sean del subtipo que sean, se encuentran tres formas de estar en el mundo:

Estado de suspicacia

Las personas con este trastorno se encuentran constantemente en alerta debido a la percepción de amenaza, lo que da lugar a síntomas propios de una elevada ansiedad.

La persona con un trastorno de personalidad paranoide no disminuye esa conducta hipervigilante hasta que alguien comparte su misma visión y llega a la misma conclusión sobre aquello que le preocupa.

Estado de ira

La ira viene también provocada por la percepción de amenaza, a la que se reacciona de forma agresiva.
Esa amenaza genera ira y esa ira provoca junto a la suspicacia, un aumento de la tensión y de los síntomas de ansiedad.

La persona cree que el mundo es injusto, que los demás le tratan mal y le consideran inferior, que le excluyen porque es diferente, etc

Estado de astenia

Al igual que los anteriores estados la característica central es la sensación de amenaza, unida a la percepción de baja eficacia, al distanciamiento social, sensación de exclusión, elevada ansiedad y depresión.

La persona se siente impotente al percibir que el mundo va contra él, no sabe como enfrentarlo.

Estos estados no son constantes, una persona con un trastorno paranoide de personalidad puede cambiar de un estado a otro según el momento en el que se encuentre.

Conclusión

El trastorno de personalidad paranoide, como he descrito, se caracteriza por un constante estado de amenaza, ira, miedo y angustia.

Las investigaciones sugieren que la aparición de este trastorno tiene que ver con las vivencias de la infancia: maltrato infantil, padres indiferentes, sensación de exclusión en el colegio, etc.

Esas primeras vivencias podrían predisponer a la creación de distorsiones cognitivas rígidas. Pretzer y Beck explican estas distorsiones en base a tres componentes: un modelo negativo de sí mismo, un modelo negativo de los otros y un modelo negativo de las relaciones. Mediante esos modelos la persona crea sus normas de vida, las cuales predispondrían al desarrollo de este trastorno.

Millon, sin embargo, sostiene que este trastorno es una combinación del modelo antisocial, compulsivo y narcisista, como expliqué anteriormente. Así mismo expone que este se automantiene por 8 puntos: el humor irascible, un estilo cognitivo suspicaz, imagen inviolable de sí mismo, conducta social defensiva, mecanismo de defensa: proyección, estructura personal rígida, conducta interpresonal provocadora y relaciones objetales inalterables.

Por ello el trabajo de los psicólogos con las personas que presentan este trastorno es el de ahondar y enfrentarse a cada uno de los mecanismos que mantienen esta forma procesar el entorno con el fin de mejorar la relación del paciente con el mundo que le rodea.

 

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